A mediados de 1789, surgió lo que hoy en día se conoce como regalo promocional. George Washington es a quien se le atribuye este ingenio, cuando comenzó a hacer campaña política con el uso de chapas publicitarias.

Si bien se atañe a este momento el nacimiento de los artículos publicitarios, es durante el siguiente siglo cuando se conformó como una industria.

En el sector del regalo promocional hay otro año clave a principios del siglo XX: 1904.

Es en esta fecha cuando se funda la Promotional Products Association International (PPAI). Este fue un gran paso para la evolución de regalo promocional ya que gracias a esta Asocación el concepto llegó a un mayor número de personas, dando como resultado la integración de esta potente industria.

 

PRIMEROS OBJETIVOS DEL REGALO PROMOCIONAL

A principios del siglo XX, las Redes Sociales de hoy en día eran impensables, como es lógico, ya que ni siquiera existía internet.

Pero gracias a los artículos publicitarios y al regalo promocional, las empresas tenían la posibilidad de promover la imagen de su compañía, dar a conocer su marca, sus productos y/o servicios, y además contaban con la ventaja de poder distinguirse de la competencia.

Las fechas para poner en marcha esta estrategia era sobre todo Navidad y otras épocas conmemorativas como el 4 de julio. Algo que tampoco dista mucho de la realidad, porque si bien es cierto que hoy en día utilizamos campañas de merchandising a lo largo de todo el año, existen periodos, como el navideño, donde los pedidos se disparan.

Lo que está claro, y más que demostrado, es que desde sus inicios hasta hoy, las estrategias impulsadas por el regalo promocional permiten a las empresas que pueden consolidar sus relaciones con los clientes.

Una de las grandes ventajas de los artículos publicitarios es que no se percibe  a primera impresión como estrategia de marketing, por lo tanto tiene un impacto más efectivo en el público.

En la actualidad vemos como la publicidad está inmersa en todo tipo de presentaciones. Con los regalos promocionales, se tiene un efecto positivo en las personas por el hecho de que son adaptables a las generaciones y a las nuevas necesidades que surgen a diario.

Los usuarios se sienten más agradecidos e interesados por conocer lo que ofrecen las compañías gracias a los regalos promocionales. Diferentes estudios demuestran que la percepción de los clientes respecto de una empresa mejora significativamente con los artículos publicitarios, siempre que estos cumplan con dos requisitos fundamentales, ser útiles y estar orientados al target correcto.

Además, no podemos olvidar que el regalo publicitario también sirve como regalo de empresa, favoreciendo el vínculo con los empleados.

El resultado de esta estrategia de marketing es:  clientes y trabajadores satisfechos, y como consecuencia directa una empresa con una economía más estable.